Al elegir productos certificados, los padres se benefician de una mayor seguridad, calidad y sostenibilidad. Estos productos son sometidos a pruebas exhaustivas para garantizar que no contienen sustancias que puedan afectar la salud de la madre o del bebé. Además, al optar por productos orgánicos, se contribuye a un futuro más saludable para las próximas generaciones.
Para identificar productos certificados, busca los sellos NSF y USDA Organic en las etiquetas que te permitirán conocer los ingredientes y asegurarte de que el producto cumple con tus necesidades.
Recuerda que, además de las certificaciones, es importante consultar a tu pediatra o médico para recibir recomendaciones personalizadas sobre los productos más adecuados para tu bebé.